- De todas las maravillas naturales
de la provincia, escogimos para usted las más sobresalientes, las
cuales le proponemos visite:

Iguazú:
"El agua grande de los Guaraníes": 275 saltos diseminados
en forma de media luna que caen desde 70m. de altura. El límite
con las cataratas pasa por la Garganta del Diablo, desfiladero con paredes
de agua de unos 150m. de ancho por 700m. de largo, donde se originan múltiples
arco iris. Las Cataratas del Iguazú, una de las bellas del planeta,
forma parte del Parque Nacional Iguazú.
Fueron
avistadas por Álvar Núñez Cabeza de Vaca en el año
1541 mientras emprendía una alucinante travesía. En ése
entonces las bautizó con el nombre de saltos de Santa María.
Con el tiempo este nombre cayó en desuso prevaleciendo su nombre
indígena, "Iguazú", que en lengua Guaraní
significa "Agua Grande".
Siguiendo
el curso del río, las cataratas distan unos 22 Km. de su desembocadura
en el río Paraná. En la parte superior a los saltos el río
viene formando meandros de ancho variable, presentando además varias
islas pequeñas. A partir de la isla San Agustín el río
se ensancha a unos 1.500 metros en su mayor parte, formando una amplia
"U", que contiene la gran falla que da lugar a un abrupto desnivel
en el terreno y, por ende, a las cataratas.
En
su gran curva, una proliferación de escollos, islotes y alargadas
islas fragmentan el río en numerosos brazos. Al llegar al barranco,
cada uno de ellos da lugar a un salto, cuyo conjunto constituyen el gran
abanico de las Cataratas del Iguazú formado por 275 cascadas de
diferentes alturas y volúmenes, algunas de inconmensurable belleza.
La
grandeza de las Misiones Jesuíticas: En la tierra roja de esta región
las ruinas misioneras testimonian la grandeza de la obra jesuítica,
donde la cultura indígena, se aunó con la europea, sin violencias.
Al iniciar la labor de los misioneros en las regiones del Paraná
y Guayrá, muy pronto la fundación de pueblos se fue extendiendo
a la cuenca del Río Uruguay, y luego al Tape y al Itatin.
- Los indígenas se redujeron
en grupos, adoptando junto con las enseñanzas del Evangelio, hábitos
de trabajo e ideas de organización social.
- Pero las poblaciones de la región
del Guayrá, no pudieron resistir los ataques causados por los mamelucos
o bandeirantes (habitantes de San Pablo, actual Brasil) cuyo objeto era
aprisionar indígenas y venderlos como esclavos. En solo cuatro años,
1627 - 1631, destruyeron nueve pueblos y se vendieron como esclavos 60.000
indios.

- Esto determinó a Padre Antonio
Ruiz de Montoya a organizar el éxodo de los restantes habitantes
de esos pueblos.
Una gran flota de canoas que transportaba por el Río Paraná
a más de 12.000 hizo puerto (1631), en medio de incontables penalidades
y catástrofes, en las márgenes del arroyo Yabebiry fundándose
los pueblos de Loreto y San Ignacio Miní en territorio actualmente
argentino.

- A éstos se agregaron otros
pueblos que debieron emigrar por el mismo motivo del Tape (1634 - 1636),
y del Itatin (1669). De este modo se concentró la gran parte de
la actividad misionera a lo largo de las márgenes de los Ríos
Paraná y Uruguay, y se consolidaron 30 pueblos organizados con más
de 100.000 Guaraníes.
- En la actual provincia
de Misiones quedaron ubicados: San Ignacio Miní, Loreto, Santa Ana,
Corpus, Candelaria, San José, Apóstoles, Concepción,
Santa María la Mayor, Mártires y San Javier. En la actual
provincia de Corrientes: San Carlos, Santo Tomé, La Cruz y Yapeyú.

Plano de la reducción San Ignacio Mini: 2- viviendas
indígenas, 3- cabildo, 4- cementerio, 5- iglesia, 8- aulas, 9- comedor,
10- cocina, 11- talleres/depósitos, 14- reloj de sol.
- En el actual Paraguay quedaron
establecidos: San Ignacio Guazú, Santa Rosa, Santa María
de la Fe, Santiago, San Cosme y Damián, Nuestra Señora de
la Encarnación de Itapúa, Trinidad y Jesús.
- En el actual territorio brasileño:
Santo Angelo, San Miguel, San Juan Bautista, San Lorenzo, San Luis Gonzaga,
San Nicolás y San Borja.
- Se formó así una
organización de 30 pueblos con sus yerbales, algodonales y estancias.